La capacidad no es efectivo: cómo leer una estimación del costo de la ineficiencia
Nuestra calculadora del costo de la ineficiencia convierte unos pocos datos en una cifra grande. Doce horas de trabajo repetitivo por semana a $45 por hora suman $27,000 al año. Esa cifra es útil, pero hay que leerla con cuidado, porque es fácil usarla mal.
Cinco cifras que a menudo se tratan como una sola
Capacidad del equipo. Las horas que su equipo dedica a una tarea. Doce horas por semana durante un año equivalen a unas quince semanas laborales completas. Es la cifra más confiable, porque describe tiempo, no dinero.
Valor del tiempo laboral. Esas horas multiplicadas por lo que cuesta una hora de trabajo de un empleado. Indica lo que vale el trabajo al costo actual, no lo que ahorraría si lo cambiara.
Ahorro en nómina. Reducciones reales en los salarios pagados. Solo ocurren si las horas realmente se eliminan de la nómina, lo cual es poco común y a menudo no es el objetivo. La mayoría de las organizaciones redirige el tiempo liberado en lugar de recortarlo.
Costo de oportunidad. Lo que su personal podría haber hecho con ese tiempo: atender a más clientes, dar seguimiento a prospectos, mejorar la calidad. A menudo es ahí donde está el valor real, pero es lo más difícil de medir.
Costo del software. Dinero que ya gasta en herramientas, algunas de las cuales pueden estar subutilizadas o ser redundantes. Es efectivo real, pero no se recupera automáticamente: es posible que el software siga siendo necesario incluso después de que el proceso mejore.
Por qué importa la distinción
Si un caso de negocio presenta el valor del tiempo laboral como “ahorro”, los directivos esperarán, con razón, ver ese dinero en el estado de cuenta bancario. Cuando no aparece, porque las horas liberadas se destinaron a otro trabajo, el proyecto parece un fracaso, aunque haya hecho al equipo mucho más productivo.
Un caso de negocio creíble indica qué tipo de valor espera:
- “Esto libera unas 300 horas al año, que planeamos redirigir al seguimiento de clientes.” (capacidad, con un uso definido)
- “Esto nos permite cancelar una suscripción que cuesta $4,200 al año.” (efectivo, específico y verificable)
- “Esto evita contratar a un coordinador adicional a medida que crece el volumen.” (costo evitado, con una condición explícita)
Cómo usar la calculadora
Úsela para dimensionar el problema, no para prometer un retorno. Si un proceso ocupa el equivalente a varias semanas laborales al año, probablemente vale la pena entenderlo bien. Si conviene simplificarlo, rediseñarlo, automatizarlo, integrarlo o eliminarlo es otra pregunta, y la respuesta determina qué valor es realmente alcanzable.
Por eso también el escenario de reducción de la calculadora aparece como ilustrativo. Algunos procesos se pueden reducir un 75%; otros, un 10%; y algunos no deberían cambiarse en absoluto. Saber cuál es cuál exige examinar más de cerca el trabajo en sí.
¿Quiere conversar sobre cómo se aplica esto a su organización?
Agende una consulta gratuita de 30 minutos